Entradas etiquetadas ‘Descartes’
El argumento ontológico de San Anselmo usado por Descartes
El llamado argumento ontológico con el que Descartes pensaba demostrar la existencia de Dios partiendo de la sola idea del ser perfecto (y no partiendo de algo existente)
- El ser perfecto existe necesariamente
- Dios es el ser perfecto
- Luego Dios existe necesariamente
peca contra algunas de las reglas de la teoría de la suppositio.
En el arte de razonar es fundamental dominar bien las palabras que empleamos, así que empezaré el análisis examinando los términos de cada una de las proposiciones y su suplencia:
En la proposición (i) “El ser perfecto existe necesariamente”, el término “ser perfecto” suple porque existe una cosa a la cual le conviene este término teniendo en cuenta el tiempo de la cópula: presente. Podríamos decir que suple con respecto a una existencia ideal, es decir, una existencia no actual sino posible o imaginaria, entendiendo la perfección como un objeto mental más que real. Leer el resto de esta entrada »
Crítica de la Filosofía Española a la Reforma de la Verdad en el Inicio de la Modernidad
Resumen del artículo Crítica de la Filosofía Española a la Reforma de la Verdad en el Inicio de la Modernidad de Gregorio Gómez Cambres publicado en el libro María Zambrano: Historia, Poesía y Verdad coordinado por Gregorio Gómez Cambres.
Tras la Modernidad se ha producido una crítica a la soberbia de la sola razón y se apuesta por un ‘pensamiento débil’ donde se tengan en cuenta otras dimensiones de la realidad humana. La ‘pura razón’ no sirve para un ‘saber de experiencia’ en el que el hombre se sienta realizado de un modo íntegro. Esto ya lo señalaron los filósofos españoles hace años, así como señalaron la desviación sufrida por el pensamiento en el inicio de la Modernidad en el tema de la verdad.
Según María Zambrano, el drama de la Cultura Moderna ha sido la falta inicial de contacto entre la verdad de la razón y la vida. Según Ortega y Gasset, el racionalismo renuncia a la vida para salvar la verdad. Leer el resto de esta entrada »
Meditación Metafísica III
Comentario a la tercera meditación metafísica de René Descartes.
Hasta ahora todo lo que sabe Descartes con certeza es que es una cosa que piensa, que imagina y que siente. Dice que lo único que le asegura la verdad de esto es la clara y distinta percepción de lo que dice, y establece este criterio como la regla general para distinguir lo verdadero de lo falso: “todas las cosas que concebimos muy clara y distintamente son absolutamente verdaderas”.
Al hablar aquí de percepción, no debe entenderse la percepción sensible, se trata de una actividad del pensamiento y no de los sentidos: la acción de concebir o captar ideas. Con la claridad se refiere a las ideas que están presentes y manifiestas a un espíritu atento, de manera que su contenido propio está captado sin duda ni confusión alguna. De ahí la importancia que para la claridad tiene la exigencia de la presencia actual en y para la conciencia de la idea en cuestión. Por su parte, la distinción señala a la idea que aparece como separada y recortada de todas las demás no confundiéndose con ninguna otra, de manera que no contenga en sí nada más que lo que es claro. Descartes considera que la distinción es consecutiva a la claridad, aunque no de modo necesario: pueden darse ideas claras que no sean distintas, pero no ideas distintas que no sean claras. Leer el resto de esta entrada »
Meditación Metafísica II
Comentario a la segunda meditación metafísica de René Descartes.
Descartes, aunque sobrecogido por el resultado de su primera meditación, decide seguir el camino que emprendió, su búsqueda de un punto arquimédico, una certeza, “un punto que fuese firme e inmóvil”.
Aunque haya un genio maligno que me engañe constantemente, dirá Descartes, no hay duda de que “esta proposición: yo soy, yo existo, es necesariamente verdadera, siempre que la pronuncio o que la concibo en mi entendimiento”. Siempre que pienso, afirmo a la vez y simultáneamente mi existencia (Cogito ergo sum). Consigue así Descartes la buscada certeza, una verdad indubitable.
Recuerda el modo de alcanzar el cogito de Descartes a San Agustín: “Aun entonces, si dudo, existo, y si me engaña, y por mucho que me engañe, no puede nunca hacer que yo no sea nada en cuanto pienso que soy algo”. “En primer lugar, para empezar por lo que es más evidente, te preguntaré si existes o no. En esto no puedes tener tú miedo de ser engañado, porque si no existieses no podrías ser engañado” (Sobre el libre arbitrio, libro II, cap.3). Leer el resto de esta entrada »
Meditación Metafísica I
Comentario a la primera meditación metafísica de René Descartes.
René Descartes (1596-1650) inauguró con su filosofía el racionalismo. El racionalismo establece que nuestros conocimientos válidos y verdaderos acerca de la realidad proceden no de nuestros sentidos sino de la razón, del entendimiento mismo. El racionalismo tiene su marco de comprensión en el período histórico propio del surgimiento de la ciencia y la filosofía modernas. Es un terreno común que comparte con su oponente teórico clásico: el empirismo, que estima como origen y fundamento del valor de nuestros conocimientos su dependencia de la experiencia sensible.
Meditaciones metafísicas es una obra de madurez. El método expositivo es muchas veces dialéctico y se trata de un discurso narrado. Está escrita en primera persona. Fue publicada primero en latín en 1641 y después en francés 1647 para que fuera comprendida también por un público no erudito o especialista. Está constituida por seis meditaciones precedidas por una carta “A los señores decanos y doctores de la Sagrada facultad de teología de París”, un “Prólogo” y un “Resumen de las seis meditaciones siguientes”. Leer el resto de esta entrada »
¿Por qué, según Hume, la filosofía escéptica es superior a los otros tipos de filosofía?
Hume distingue entre tres tipos de escepticismo: un escepticismo previo a la filosofía, un escepticismo consecuencia de la filosofía y un escepticismo moderado.
El escepticismo previo a la filosofía aconseja la duda universal para encontrar algún principio que no pueda ser engañoso, una certeza desde la que deducir y asegurar todos nuestros razonamientos1. Pero la duda metódica de Descartes no sirve, no conduce a ninguna parte2, llega a una certeza porque la tiene previamente. No duda de su yo que piensa, pero Hume sí hace una crítica del yo. Sin embargo, este escepticismo sirve como principio para la filosofía si es tomado de manera moderada, nos ayuda a deshacernos de los prejuicios que hemos adquirido por la educación o al dejarnos llevar por una mera opinión3.
El escepticismo consecuencia de la filosofía es el que, por el desarrollo de la actividad filosófica, partiendo desde el escepticismo anterior y llevándolo hasta su última consecuencia, llega a la conclusión de que es imposible asegurar que nuestras facultades mentales no nos engañan4. Este tipo de escepticismo es prácticamente irrefutable, triunfa a nivel teórico. Si dudamos de nuestros sentidos y nos proponemos buscar un fundamento último para confiar en ellos, una justificación total, no lo encontraremos, no existe.
La mentalidad natural afirma que hay correspondencia entre nuestras sensaciones y la realidad extramental, que las imágenes que nos formamos de los objetos extramentales se corresponden con su apariencia real5. El escepticismo radical pone en cuestión esta relación, nos hace dudar del instinto que nos lleva a confiar en nuestros sentidos, nos sitúa ante un abismo que separa nuestra mente del objeto6. Leer el resto de esta entrada »
Para Leibniz, ¿en qué consiste la materia?
Descartes hacía una división entre las sustancias cognoscentes (res cogitans) y las sustancias corpóreas (res extensa) y Leibniz hace una crítica a esa forma de concebir las sustancias corpóreas como mera extensión. Entiende Leibniz que no consiste el cuerpo sólo en extensión (magnitud, figura y movimiento) sino que necesariamente hay en él algo relacionado con el alma y que él llama forma sustancial1. La razón principal de la crítica que hace Leibniz a la extensión es que es un concepto que encierra algo imaginario, algo más bien puesto por nosotros, algo que no está en las cosas sino en nuestra forma de percibir. Le parece la extensión algo cercano a otras cualidades como el color y el calor2. El atributo propio de la materia no es la extensión sino la fuerza y lo relaciona Leibniz con el problema del movimiento de los cuerpos3. Leer el resto de esta entrada »
Sobre el feminismo y el cuerpo
Viendo unas notas que tomé leyendo El nuevo orden ecológico: el árbol, el animal, el hombre de Luc Ferry, reflexiono sobre la actitud de algunas feministas que rechazan la importancia del cuerpo.
Luc Ferry nos dice que lo tradicional es pensar que “el espíritu vale más y es mejor que el cuerpo, lo humano que lo no humano, lo masculino que lo femenino”. Así lo femenino queda del lado del cuerpo y el espíritu de lo masculino y sería de esperar que las feministas reivindicaran el cuerpo, pero lo cierto es que a veces reniegan de éste y creo que lo hacen porque es lo que les ha sido asignado por el hombre. Es decir, reivindicar el cuerpo, un “viva el cuerpo” no se saldría del pensamiento tradicional, de la ideología patriarcal.
Ferry expone algo dicho por Val Plumwood: “no es la biología sino las experiencias diferentes producidas por cuerpos diferentes y la socialización lo que determinan (…) la formación de los géneros”. Las feministas que niegan el cuerpo, niegan las diferencias. Leer el resto de esta entrada »
Teoría del conocimiento de Blasco y Grimaltos
El libro de Josep Lluís Blasco y Tobies Grimaltos titulado Teoría del conocimiento está dividido en catorce capítulos reunidos en cinco partes.
La primera parte se titula: El método en epistemología, es una parte meta-epistemológica y consta de cuatro capítulos. El primer capítulo habla de la importancia del método usado en la filosofía puesto que “método y concepción de la filosofía son dos caras de la misma moneda”. Y la teoría del conocimiento es una parte de la filosofía que da muchos problemas al buscar el método adecuado para estudiarla porque el conocimiento es algo complejo con aspectos bio-psíquicos, lógicos y ontológicos, y cada una de estas ciencias usa métodos distintos. En este capítulo se anuncia que los tres siguientes tratarán de los métodos que han tenido más repercusión en la teoría del conocimiento: naturalista, trascendental y analítico.
El naturalismo parte del siguiente supuesto: “el conocimiento es una función del animal humano tan natural como cualquier otra, por mucho que presente problemas específicos, que en todo caso deberían tratarse como procesos psico-fisiológicos”. Leer el resto de esta entrada »







