Theorein

¡Hagamos teoría!

En Kant, ¿qué papel juegan las ideas cosmológicas?

with one comment

¡Puf!

Las ideas cosmológicas, como la del principio o la de la eternidad del mundo, son la manifestación más importante de las producidas mediante el uso trascendental de la razón pura1. No sirven para decir nada acerca del mundo sensible2, su función es despertar a la filosofía de su acomodo dogmático, llevándola hacia la labor crítica que debe tener ésta sobre la razón3.

Toman estas ideas siempre sus objetos del mundo de los sentidos pero, sin embargo los extienden, matemática o dinámicamente, tanto que la experiencia no puede llegar a igualarlos4. Es decir, es característico de la idea cosmológica ser trascendental, que su objeto no pueda ser jamás dado adecuadamente en ninguna experiencia, aunque parta de un objeto del mundo de los sentidos para formarse, pero siempre trasciende toda experiencia posible5, hasta llegar a un puro concepto de la razón6.

Hay, según Kant, cuatro ideas cosmológicas o trascendentales, es decir, tantas como clases de categorías7. Además, según estas ideas cosmológicas, también hay cuatro clases de afirmaciones dialécticas de la razón pura que, como son dialécticas, prueban que frente a cada una se da también su contradictoria8. Esta antinomia fundada en la razón humana contiene cuatro proposiciones y sus contrarias9.

La primera proposición dice que el mundo posee, según el tiempo y el espacio un principio, es decir, un límite. Su contradicción sería que el mundo, según estas categorías, es infinito, es decir, ilimitado10.

La segunda proposición dice que el mundo entero está compuesto por sustancias simples y su contradicción sería que no hay nada simple, es decir, que todo es compuesto11.

La tercera sería que en el mundo hay causas libres y su contradicción la negación de la libertad12.

La cuarta, y última, dice que en la serie de las causas del mundo hay algún ser necesario y su contradicción sería que nada es necesario sino que todo es contingente13.

Señala Kant el carácter extraordinario de la razón humana, que partiendo de los mismos objetos del mundo y extendiéndolos, puede llegar tanto a una proposición como a su contraria, como muestran estas cuatro antinomias14. No podemos decidir desde la experiencia si el mundo existe desde la eternidad o tiene un principio, pues tales conceptos no están dados en la experiencia y nunca se darán, y mediante el ejercicio de la razón podemos llegar tanto a una afirmación como a su contraria15. Encontramos tanto pruebas para sostener una proposición como para sostener su contraria, y es por eso que el filósofo, ante esta situación, suele anclarse en el escepticismo. Pero, según Kant, esta situación debe inducir al filósofo crítico a la reflexión16.

Las dos primeras antinomias son matemáticas, se ocupan de la adición o división de lo homogéneo y en ellas hay un concepto contradictorio17. Cuando hablamos de los fenómenos dados en el tiempo y el espacio, hay que tener en cuenta que estos no existen en sí y fuera de nuestra representación, existen solamente en nuestra experiencia, así que es contradictorio representarlos de otro modo distinto al experimentado por nosotros18. Es decir, en cada pareja de hipótesis, ambas son falsas19.

La segunda clase de antinomia, al que pertenecen las otras dos proposiciones y sus negaciones, es llamada por Kant dinámica. Lo propio de las relaciones dinámicas es que no suponen necesariamente la homogeneidad de lo relacionado20. En estas parejas de hipótesis, se comete el error de considerarlas como opuestas, pero puede que ambas sean verdaderas21, es decir, podrían coexistir ambas posibilidades22.

Estas cuatro antinomias desenmascaran la dialéctica de la razón pura23, es decir, deben descubrirnos la falsedad que se oculta en los supuestos de la razón24. Entiendo que la reflexión acerca de las ideas cosmológicas tiene para Kant un papel propedéutico, nos acercan a entender la naturaleza de la razón pura, que es capaz de llegar aplicando sus principios al mundo de los sentidos a una antinomia25. Esta crítica de la razón pura es capaz de acabar con todo dogmatismo de la razón y obliga al filósofo a volver al comienzo, se le hace necesario volver a emprender la deducción de todos nuestros conocimientos a priori26.

Mediante las ideas trascendentales no podemos ampliar demasiado el conocimiento, esto es debido a que no son principalmente constitutivas sino más bien regulativas del conocimiento de toda experiencia posible. Si nos parece que podemos con ellas ampliar la experiencia hasta llegar más allá de la totalidad de lo posible es porque nos confundimos al determinar qué es lo propio de nuestra razón y de sus principios27. El límite de lo que podemos conocer está siempre en la experiencia posible, nunca podemos ir más allá de ésta usando la razón28.

1“Este producto de la razón pura, en su uso trascendente, es el fenómeno más notable de la misma”. (Prolegómenos, 50).

2“No podemos utilizar las ideas cosmológicas del principio o de la eternidad del mundo (a parte ante), para esclarecer acontecimiento alguno mundial”. (Prolegómenos, 44).

3“Actúa, asímismo, más firmemente que todos, para despertar a la filosofía de su adormecimiento dogmático y para moverla hacia el trabajo difícil de la crítica de la razón”. (Prolegómenos, 50).

4“Concebir el alma como una sustancia simple, es tanto como concebir un objeto (el objeto simple) que no puede ser representado, en modo alguno, por los sentidos. Sin embargo, la idea cosmológica extiende tanto el enlace de lo condicionado con su condición (sea matemática o dinámicamente), que la experiencia no se le puede igualar nunca”. (Prolegómenos, 50).

5“Es siempre (…) una idea cuyo objeto no puede ser jamás dado adecuadamente en experiencia alguna”. (Prolegómenos, 50).

6“Las ideas psicológicas, cosmológicas y teológicas son puros conceptos de la razón que no pueden ser dados en experiencia alguna”. (Prolegómenos, 56)

7“Tales ideas trascendentales no son más que cuatro, tantas como clases de categorías”. (Prolegómenos, 51).

8“Según estas ideas cosmológicas, hay también sólo cuatro clases de afirmaciones dialécticas de la razón pura que, puesto que son dialécticas, prueban, por esto mismo, que, frente a cada una de ellas, según principios tan aparentes de la razón pura, está dada otra contradictoria”. (Prolegómenos, 51).

9“Esta antinomia, que no es algo inventado a capricho, sino fundado en la naturaleza de la razón humana y, por consiguiente, inevitable y sin fin, contiene, pues, las cuatro siguientes proposiciones juntamente con sus contrarias”. (Prolegómenos, 51).

10“1 – Proposición: El mundo posee, según el tiempo y el espacio, un principio (límite). Contradicción: El mundo, según el tiempo y el espacio, es infinito”. (Prolegómenos, 51).

11“2 – Proposición: Todo en el mundo se compone de lo simple. Contradicción: No hay nada simple, sino que todo es compuesto”. (Prolegómenos, 51).

12“3 – Proposición: Hay en el mundo causas libres. Contradicción No hay libertad, sino que todo es naturaleza”. (Prolegómenos, 51).

13“4 – Proposición: En la serie de las causas del mundo hay algún ser necesario. Contradicción: Nada hay necesario, sino que, en esa serie, todo es contingente”. (Prolegómenos, 51).

14“Éste es, pues, el fenómeno más extraordinario de la razón humana”. (Prolegómenos, 52a).

15“¿Cómo podemos decidir por la experiencia si el mundo existe desde la eternidad o tiene un principio, si la materia es infinitamente divisible o consiste en partes simples? Tales conceptos no pueden ser dados en experiencia alguna, ni aun en la mayor posible”. (Prolegómenos, 52b).

16“Tanto la proposición como su contraria, pueden ser demostradas con pruebas de igual evidente claridad e igualmente indiscutibles (…) y la razón se ve en lucha consigo misma; estado sobre el cual se regocija el escéptico, pero que al filósofo crítico induce a la reflexión y a la inquietud”. (Prolegómenos, 52a).

17“En el fondo de las dos primeras antinomias, que yo llamo matemáticas porque se ocupan de la adición o división de lo homogéneo, existe un tal concepto contradictorio”. (Prolegómenos, 52c).

18“El tiempo y el espacio, con los fenómenos dados en ellos, no son algo existentes en sí y fuera de mi representación, y es manifiestamente contradictorio decir que existe también un mero modo de representación fuera de nuestra representación. Los objetos, pues, de los sentidos, existen solamente en la experiencia”. (Prolegómenos, 52c).

19“En el primer caso ambas afirmaciones opuestas eran falsas”. (Prolegómenos, 52c).

20“La relación matemática misma supone necesariamente la homogeneidad de lo relacionado (…); la relación dinámica no lo exige en modo alguno”. (Prolegómenos, 53).

21“En el segundo aquéllas que por una mera errónea inteligencia son consideradas como opuestas, pueden ser ambas verdaderas”. (Prolegómenos, 52c).

22“Si la causa en la apariencia solamente se distingue de la causa de los fenómenos en tanto que puede ser pensada como cosa en sí misma, ambas proposiciones pueden muy bien coexistir”. (Prolegómenos, 53).

23“En el uso de estas proposiciones, desenmascaran la dialéctica de la razón pura que, en otro caso, permanecería eternamente oculta”. (Prolegómenos, 52b).

24“Éste es, pues, un intento decisivo que, necesariamente, debe descubrirnos una falses que está escondida en los supuestos de la razón”. (Prolegómenos, 52b).

25“Ésta es, pues, la exposición y solución de toda la antinomia en la cual se encuentra enredada la razón al aplicar sus principios al mundo de los sentidos”. (Prolegómenos, 54).

26“El lector se ve forzado a emprender otra vez la deducción de todos nuestros conocimientos a priori”. (Prolegómenos, 54).

27“Si a ella que, propiamente, es sólo regulativa, se la considera como constitutiva y se persuade uno de que se puede ampliar, considerablemente, por medio de estas ideas, el propio conocimiento, sobre toda experiencia posible, por consiguiente, de un modo trascendental, mientras que sirve solamente para traer la experiencia en sí misma lo más cerca posible de la totalidad (…) constituye un mero error en el juicio de la determinación propia de nuestra razón y de sus principios”. (Prolegómenos, 56).

28“Sería absurdo que esperásemos conocer, de objeto alguno, más de lo que pertenece a la experiencia posible”. (Prolegómenos, 57).

Una respuesta

Subscribe to comments with RSS.

  1. Leí el artículo sobre las antinomias kantianas. Me ha resultado utilísimo y esclarecedor. Las citas al pie de página le dan una gran precisión.
    Muchas gracias y felicitaciones por vuestro saber y generosidad.

    Ramiro Pérez Duhalde

    1 abril, 2012 at 2:43


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: