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RESEÑA – ENTREVISTA DE DER SPIEGEL A MARTIN HEIDEGGER

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La entrevista que Martin Heidegger concedió a Der Spiegel gira sobre dos temas: las circunstancias que rodearon su etapa como rector de la Universidad de Friburgo; y la técnica. El primero de estos temas, su rectorado, remite necesariamente a las espinosas relaciones entre el filósofo y el nacionalsocialismo. El tema de la técnica puede ser visto como una revisión de la posición de Heidegger sobre dicha cuestión, con algunas aclaraciones puntuales.

Heidegger se convirtió en rector de la Universidad de Friburgo en 1933, sucediendo a von Möllendorf, quien había sido destituido tras apenas dos semanas en el cargo. Como comenta el entrevistador, las circunstancias del cese de von Möllendorf y la ambigua postura política de Heidegger pueden hacer pensar que el filósofo alemán tenía una opinión más que favorable sobre el nacionalsocialismo. Heidegger se defiende aclarando que von Möllendorf, socialdemócrata, fue destituido por el ministro de cultura de Baden, Wakker, por no haber colgado el “cartel de judío” como se le exigía desde el gobierno. El mismo día de su cese, von Möllendorf, explica Heidegger, le visitó para pedirle que aceptara el nombramiento como rector. No fue el único que le pidió este favor, ya que, al parecer, también el vicerrector Sauer y varios colegas se lo solicitaron. En vista de estas “presiones” por parte de sus amigos y colegas, Heidegger se decidió a aceptar el cargo.

En contra de lo que publicaron sus críticos, no fue un rector que colaborara con el partido Nazi. Para defenderse, entre otras cosas, Heidegger afirma que él también prohibió que el “cartel de judío” se colgara en su Universidad; que cuando en su discurso inaugural afirmó que la “libertad académica” era expulsada de la Universidad lo hizo porque consideraba que esta “libertad” era, en lo fundamental, inauténtica; que mantuvo en sus puestos a profesores judíos (que fueron expulsados de la Universidad tras su cese); que prohibió la quema de libros; y que los rumores que apuntaban a un alejamiento entre Karl Jaspers y él por ser la mujer de Jaspers judía eran falsos y que el alejamiento entre su maestro, Edmund Husserl, y él tuvo lugar por motivos personales y por iniciativa de Husserl, a quién, a pesar de todo, continuó respetando.

La transición del tema del rectorado de Heidegger al de la técnica se produce cuando el entrevistador cita un fragmento de la Introducción a la Metafísica en el que Heidegger defiende “la interna verdad y la grandeza del movimiento” del nacionalsocialismo. Heidegger se defiende afirmando que esa referencia se debía a que consideraba que el nacionalsocialismo se correspondía con la concepción de la técnica que Heidegger tenía en ese momento, y que era distinta al de la técnica como im-posición o Ge-stell que desarrollaría con posterioridad.

Para Heidegger, la cuestión del poder de la técnica moderna es de capital importancia, y no cree que la democracia sea el sistema político que mejor podría coordinarse con la técnica actual. Sin embargo, ante la pregunta del entrevistador sobre cuál sería el sistema político que posibilitara una mejor relación con la técnica, Heidegger responde que no sabe cómo responder a esta pregunta.

A continuación, Heidegger explica que, como ya expuso en su “Pregunta sobre la técnica”, la cuestión más importante cuando se piensa en la técnica es la relación con su esencia. Esta esencia de la técnica moderna está desarraigando al hombre de la Tierra. Heidegger afirma que cuando vio una foto de la Tierra vista desde el espacio se sintió espantado. La técnica moderna ha acabado, o está acabando, con cualquier otra forma de entender el mundo. La relación predominante del hombre con la Tierra es la instrumental: el hombre ve la Tierra, y la naturaleza, como objetos que están ahí para ser explotados; la naturaleza tiene, en su interior, un beneficio oculto, y es deber del hombre, a través de la técnica, el encontrarlo y “liberarlo” para provecho propio.

El entrevistador le contesta que, quizá, el vínculo entre el hombre y la Tierra, que Heidegger considera que se está perdiendo, no exista, y que la posibilidad de, en un futuro, abandonar la Tierra y colonizar otros planetas, no sea, en sí algo malo. A esto, Heidegger responde que, a su entender, todos los grandes logros de la humanidad han tenido lugar cuando el hombre tenía una patria y estaba arraigado en una tradición.

La entrevista finaliza con Heidegger afirmando que, en cualquier caso, la relación entre el hombre y la esencia de la técnica moderna sólo podrá cambiar si se parte del mismo lugar en que surgió esta relación. Es decir, no tiene sentido buscar la respuesta en el budismo o en cualquier otra filosofía oriental. Sólo la tradición europea podrá permitirnos reformular nuestra relación con la técnica de un modo más positivo.

Written by umanoidemanme

16 septiembre, 2010 a 12:52

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